LA EXPOSICIÓN

Internet, las redes sociales, los teléfonos inteligentes, las apps, los selfies, la realidad virtual, el big data, la inteligencia artificial…

La tecnología ha cambiado el mundo, nuestra visión de él y de nosotros mismos.

El arte también ha cambiado. La tecnología ha expandido sus posibilidades: desde el acceso y la difusión del conocimiento pasando por los modos de crearlo y producirlo, compartirlo, exponerlo e interpretarlo. La mirada actual de una obra hecha en el pasado no debería ser ajena a este cambio de paradigma sociocultural.

El proyecto Intangibles. Una exposición digital de la Colección Telefónica tiene como objetivo explorar el impacto y las posibilidades de la tecnología en la forma en la que miramos, sentimos e interpretamos el arte. Y por supuesto, en la manera de aprenderlo. Para ello, inspirados en algunas de las obras más significativas de la Colección Telefónica, hemos desarrollado un proyecto expositivo de experiencias digitales que a lo largo de varios meses se exhibirá de manera simultánea en Latinoamérica y Alemania. Los visitantes de Ciudad de México, Bogotá, Quito, Santiago de Chile, Mar del Plata, Montevideo y Madrid podrán vivir las experiencias digitales en torno a los artistas seleccionados y podrán compartir e intercambiar sus impresiones en tiempo real a través del MapaMundi Intangible, creado exprofeso para la exposición.

La innovación de Intangibles no solo se ciñe a su manera de abordar e investigar nuevos relatos visuales en torno a la Colección Telefónica y además conectar 9 ciudades en tiempo real, sino también al papel protagonista que se le ha otorgado al público, presente en el proceso desde que surgió la idea. A través de la metodología y herramientas utilizadas en el campo del diseño – denominada Design Thinking – y en colaboración con Accenture se han incorporado las voces del público potencial y de expertos en la materia.

A través de una serie de entrevistas y talleres con diferentes personas, se fue definiendo cuál sería la experiencia digital más adecuada para cada uno de los artistas y su obra. Una selección de material audiovisual de todo este proceso está presente en la sala.

La exposición propone un recorrido en el que el visitante se puede sumergir en un cuadro de Paul Delvaux, pintar a la manera automática para desvelar una obra de Roberto Matta, interpretar los iconos visuales de Torres García y participar en la creación de una obra colectiva, o dar vida a uno de los iconos surrealistas más conocidos de Magritte. Experiencias que han sido desarrolladas con tecnologías diseñadas Telefónica Empresas y Cubensis.

Una experiencia digital sobre una obra de arte jamás podrá sustituir al original, y obviamente, no es el objetivo de Intangibles. Sin embargo, la tecnología al servicio de la cultura puede amplificar las sensaciones que el arte produce en el espectador, generar distintas emociones, desafiar al público para su participación activa y, sobre todo, abrir nuevas vías al conocimiento sobre el artista y su obra que, en definitiva, es nuestro propósito.

Los expertos hablan

Una serie de personalidades y firmas expertas en el mundo del arte, la comunicación y las nuevas tecnologías que comparten sus opiniones acerca de este proyecto experimental y abierto, pionero en el mundo de los museos.

¿Cómo la revolución digital ha impactado en la manera de acercarnos al arte y su conocimiento?

Internet, Google, las redes sociales, los teléfonos inteligentes, las apps, los selfies, la realidad virtual, el big data, la inteligencia artificial… La tecnología ha cambiado el mundo, nuestra visión de él y de nosotros mismos. Este es un proyecto que plantea posibilidades. Su objetivo es intentar describir el cambio radical que ha tenido lugar en los últimos años en cómo nos acercamos a la obra de arte, y en cómo la procesamos, filtramos a través de las nuevas tecnologías: a través del big data, a través del filtro de IA.

Para Daniel Canogar los proyectos tradicionales museísticos no están prestando la suficiente atención a estos nuevos procesos: este es el momento de valorar cómo la revolución digital está cambiando nuestra mirada y aproximación al arte.

Peio H. Riaño reflexiona sobre las expectativas de una exposición sin obras físicas y sobre lo ello significa, los pros y contras del proyecto y el futuro de las exposiciones de arte. Para él, hoy no hace falta el objeto (físico) para asumir la experiencia artística. El objeto es una concepción decimonónica.

La tecnología nos ayuda a aportar otros contenidos, otras miradas, otras formas de entender ella arte. Marta Redondo, arquitecta de exposiciones, habla sobre la apuesta de la tecnología sobre los nuevos modos de exponer el arte. Para ella, la tecnología puede ayudar a que el relato expositivo sea más rico y diferente.

¿Qué aporta este proyecto experimental en el panorama actual de los museos?

El visitante comprobará a través de #EspacioIntangibles que el arte no le es ajeno; el arte reflexiona acerca de temas que tienen que ver con nuestra vida, nuestra identidad, con el mundo, con nuestra relación con los otros.

Para Daniel Canogar en general, se suele ignorar cómo internet, las RRSS y las nuevas tecnologías cambian nuestra forma de crear y de pensar en la creación. Y de ver arte. Estos nuevos lenguajes a nivel museístico están cambiando el planteamiento de qué es hoy en día una exposición.